Scroll to top
Please assign a menu to the primary menu location

¿Cómo afectan las emociones a mi salud?

Por María Leal

Lo primero que quiero resaltar al hablar sobre emociones es cómo el título en este artículo nos puede confundir haciéndonos creer que las emociones nos afectan, y no es así. Las emociones son nuestras aliadas, están ahí por algo y absolutamente todas nos ayudan en nuestro camino de sanación: la ira, el enojo, la tristeza, el coraje, la alegría. Somos humanos y es totalmente normal que las sintamos. El problema es que las reprimimos y/o nos aferramos a ellas.

 

Vivimos en una sociedad en donde desde muy pequeños nos enseñaron a reprimir cualquier emoción. La mayoría de las veces recibimos un “no llores”, “no es para tanto” o “hay que ser fuertes”, cuando en el fondo lo único que queremos es sacar lo que en ese momento sentimos. Y así vamos creciendo, bloqueando y pidiendo perdón por llorar, por sentir.

 

¿Cuántas veces te ha pasado que estás enojado y sientes esta emoción en alguna parte de tu cuerpo? Cuando no nos permitimos liberar una emoción, se va quedando guardada en tu cuerpo, acumulándose, cada vez más hasta que empiezas a enfermarte, el cuerpo tarde o temprano cobra la factura. Todas esas emociones las reprimimos porque creemos que está mal expresarlas cuando no es así. Al contrario, si aprendemos a expresarlas responsablemente entonces nos estamos haciendo un favor.

 

Lo primero es no juzgarte, te prometo que no hay ser humano que no experimente todas estas emociones, no te avergüences por sentirlas, todas las emociones bien utilizadas te ayudarán a sentir felicidad cada vez más seguido, pero si las reprimes estarás más lejos de la meta que es sentirte pleno y llevar una vida en equilibrio.

La clave está en abrirte a experimentar tus emociones, permitirte sentirlas, abrazarlas, sean las que sean. Todas están ahí para un propósito que es hacerte sentir mejor, hacerte crecer, hacerte más consciente. Te quiero invitar a que todos los días te preguntes, sin querer engañarte ¿Cómo estoy? ¿Cómo me siento? Y siéntate contigo unos segundos a escuchar la respuesta, siéntela dentro de ti, escríbela, si en ese momento tu sentimiento es de tristeza pregúntate por qué la sientes y sácala. Si esa emoción es de ira, escríbelo y si es necesario grítalo y hazlo las veces que necesites, estás sacando esa ira sin dañar a nadie, estás siendo responsable contigo. Puedes sacar esa emoción haciendo alguna actividad física, el movimiento es nuestro gran aliado para mover toda esa energía; mientras más hagas este ejercicio más estarás en contacto con tus emociones, aceptándolas y aceptándote.

 

Atrévete a escucharte, a pedir ayuda si es necesario, a darte 5 minutos al día y a vivir abierto a sentir y experimentar todas tus emociones, sin reprimirlas. Una vez que lo hagas sentirás más calma, más felicidad y mucho más de esas emociones que sí queremos experimentar.