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Sobre tus manos


Por Marisol González Ficachi 
Instructora de yoga y meditación 


Las manos son el contacto con el mundo y son parte fundamental de las asanas –o posturas-de yoga. Las posturas funcionan como sistemas integrados. 
Requieren de toda tu atención, intención especial, células, músculos, ligamentos, mirada, respiración, etc. Para convertir tus manos en pies, a través de posturas invertidas, necesitas mayor integración, atención, conciencia y presencia. 


En el yoga se trata de lograr yogasanas. Existen tres tipos de posturas: 

1 Bogasana: las flojas 
2 Rogasana: las que lastiman o enferman 
3 Yogasana: postura integral; toda tu habilidad puesta en acción 


El mundo es un sistema integrado: viento, mareas, lluvias, etc. Si pones una bomba, deshaces el sistema. Lo mismo pasa en yoga. Un parado de manos requiere atención, respiración enfocada, fuerza, concentración y mucho más.

Una distracción derrumba el asana y te lleva al piso. Integrar es la clave de las posturas sobre las manos. No puedes pensar en nada más que estar ahí. Son tantas cosas las que tienes que atender, que si acaso te puedes dar el lujo de pensar algo diferente, es que se siente increíble desafiar la gravedad y a la ley natural. 

Todos pueden intentarlo bajo buena instrucción de un experto y poco a poco lograr formas con tu cuerpo que no creías capaz de realizar. Lo que aprendes en el proceso es lo que realmente vale. 
Posturas sobre tus manos:

1 Adho Mukha Svanasana o perro boca abajo 
Cuida la línea de las manos; crea una letra “L” entre tu pulgar e índice. Observa la transferencia de peso en las manos cada vez que haces un transición. 

2 Bakasana o el cuervo 
Transfiere el peso de la pelvis sobre la estructura de tus hombros para que éste recaiga sobre las manos; así haces una postura de equilibrio y no de fuerza. 

3 Sirsasana B o el parado de cabeza B 
Cuida el triángulo equilátero imaginario entre la coronilla de la cabeza y las manos. 

4 Urdhva Mukha Svanasana o perro boca arriba 
Empuja las manos al piso, cierra las costillas y que el arco sea del esternón para arriba (para no lastimar la espalda). 

Pararte sobre tus manos no es lo importante, si no vencer obstáculos, generar confianza, vencer el miedo y darte cuenta que desafiando tus propios límites puedes llegar muy lejos. Lo que haces en el mat se refleja en tu vida real.