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Relájate, imagina y gana


Por Marisol González Ficachi 
Instructora de yoga y meditación 


La mente es la que nos limita y también la que rompe con todo estereotipo, obstáculo o tabú. Con la visualización creativa puedes superar todo aquello que te limita y materializar lo que más quieres en tu vida. 

Visualizar creativamente se logra a través de la imaginación con tu atención consciente y dirigida a un propósito particular. La intención es proyectar lo que quieres lograr. 

En el lóbulo frontal de tu cerebro es donde se localiza tu imaginación e intuición. 

1. Define tu intención y escríbela. También anota puntos clave como: ¿Qué necesitas para lograrlo? ¿Cómo tiene que estar tu cuerpo? ¿Qué otros elementos son necesarios? 

2. Aíslate de distracciones. Apaga el celular, guarda a tus mascotas y pide respeto para que no te interrumpan. 

3. Pon una luz agradable y crea un espacio de mucho confort. Puedes poner música de fondo para estimular el oído e incienso o algún aroma que te relaje. 

Esta zona te permite activar todos los antiguos circuitos de la memoria para generar nuevos resultados. Creas una pantalla en blanco para programar lo que necesitas y que lo produzcas a un nivel mental superior. Así envías un mensaje positivo a tu mente y te ves a ti mismo alcanzando tu sueño. Practícalo ahora y dedica 20 minutos para dar un paso hacia tu más anhelado objetivo. 

4. Siéntate en una silla con las manos en los muslos y los pies bien plantados en el piso. Cierra los ojos y concéntrate en tu respiración natural. Repasa el cuerpo de pies a cabeza. Si sientes tensión en alguna parte del cuerpo, enfócate en esa zona y disuélvela con atención. Puedes repetir mentalmente: “Cada vez estoy más relajado”. 

5. Finalmente comienza con tu visualización. Trae al momento presente tu intención. Ahora recrea un momento de tu pasado en el que hayas hecho algo similar a lo que quieres lograr próximamente. Obsérvate a ti mismo - cómo haces la acción, quiénes te acompañan, cómo estás vestido-. Es como hacer el guión de una película. Ahora ve, oye, huele, siente, toca y prueba lo que es alcanzar tu reto. Vete a ti mismo y siente cómo lo logras. Observa cómo sí se puede, cómo resuelves cualquier obstáculo, incluso ve a quienes te felicitan. Disfruta que has alcanzado tu sueño. 

6. Poco a poco regresa a tu respiración natural y abre tus ojos. Haz la visualización diariamente y sorpréndete de los resultados. Utiliza este recurso en cualquier aspecto de la vida: deportivo, familiar, económico, social, laboral o de pareja. Puedes desarrollar características de la personalidad como paciencia, tolerancia, tranquilidad o puntualidad. 


Los cambios son descubiertos y palpables en la vida real.